En Madrid puede ocurrir, meteorológicamente hablando, casi de todo, incluso llover barro. Pero hasta que no he llegado a aquí, no he conocido lo que es la arena en suspensión (estaréis pensando en el termino que me ha sacado de la manga, pero es que tampoco encuentro otro que pueda describir mejor este efecto meteorológico).
Esta isla esta casi pegada a la costa de la península arábiga, por lo que cuando el aire viene de oriente (como los Reyes Magos), es húmedo, pero cuando viene de occidente es seco y viene cargado de arena (del desierto por supuesto), haciendo que día si y día también, todo este cubierto de una ligera capa de arenilla.
Ayer parecía que el día amanecía nublado, pero hasta que uno no salia a la calle no se daba cuenta de que aquello no eran nubes, sino una gran masa de arena volando que impedía ver correctamente a media distancia. No se si era algo físico o psicológico, pero me sentía como si tuviera arena en los ojos y en la garganta.
Menos mal que hoy ya clarea y el sol calienta todavía algo mas que ayer, pero seguro que menos que mañana.
P.D.: Me ha quedado la duda de si aquí los Reyes Magos "vienen" de oriente o de occidente.
miércoles, abril 26, 2006
Etiquetas: bahrein
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